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Conocer la naturaleza, funciones y tareas de la filosofía de la educación y su aporte a la reflexión y práctica pedagógica no es una tarea fácil. Implicará de parte nuestra no sólo la adquisisión y el manejo de los principales conceptos epistemológicos en ámbito educativo, sino sobre todo, un contacto cada vez más directo y comprometido con la realidad educativa concreta.

jueves, 30 de agosto de 2012

Filosofía de la Educación desde una visión evolutiva de la pedagogía






FILOSOFIA DE LA EDUCACION. NUEVOS PLANTEAMIENTOS DESDE UNA VISIÓN EVOLUTIVA DE LA PEDAGOGÍA
Dr. Nelson campos Villalobos
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Abstract:
La educación es quizás la más magnifica creación humana, junto a los cuidados de la salud, la agricultura
y la domesticación de animales. Por lo mismo, toda reflexión filosófica sobre la misma debe comenzar
desde una perspectiva cosmológica, pues todo el universo se puede reducir a información que se transmite
desde la época del Big-bang, hace unos 14.600.000.000 de años atrás, como demuestra la física moderna.
Creo que no podemos olvidar que el ser humano es un producto evolutivo que viene de un proceso que se inició en el periodo Cámbrico, hace unos seiscientos millones de años atrás, cuando abruptamente se pasa de seres unicelulares a todos los filas conocidos hoy en día. La evolución no tiene fin alguno, como se desprende de la obra de Darwin, y se basa en el azar y la necesidad, como sabía el filósofo Demócrito (c. 460 aC-c370Ac), quien dijo lo que existe en el mundo es fruto del azar y de la necesidad y que luego estudiara el bioquímico Jacques Monod (1910-1976) en el siglo pasado, en su libro de 1971 que se llama justamente Azar y necesidad. Entre ambos autores hay milenios de distancia y ocupaciones intelectuales distintas, pero que convergen en la verdad que descubrieron.
La que llamo magnífica creación es porque con la aparición de la autoconsciencia en nuestra especie, la información del cosmos está pasando en nosotros de generación en generación, cada vez más completamente y acercándonos a la verdad y todo ello fruto de la educación.
Ahora bien, si el lector se posiciona desde una perspectiva religiosa, con un Dios creador, está bien, pues es otra forma de entender a la vida que no está en contraposición con la ciencia. Incluso hay premoniciones religiosas que se acercan a la verdad que observamos desde la física.
Ambas, religión y ciencia, no son más que perspectivas que llevan a lo mismo, al entendimiento de qué es el universo y de qué somos nosotros. Desde ese punto de reflexión, el maestro, el que enseña, no es solamente un ser humano necesario y especializado, sino que es también un agente de la evolución en el planeta, como argumentaremos. Christopher Hitchens (2008:117), en un interesante libro , ha puesto en el tapete la precaria existencia de nuestra especie cuando señala:
Nuestro lugar en el cosmos es tan inconcebiblemente pequeño, que con nuestra miserable dotación de materia craneal, ni siquiera somos capaces de contemplarlo por mucho tiempo.No menos dificil resulta descubrir que tal vez seamos una presencia en la tierra bastante aleatoria. Quizás hayamos aprendido algo acerca de nuestro modesto lugar en la escala, sobre como prolongar nuestra vida, curarnos las enfermedades, aprender a respetar y sacar provecho de otras tribus y animales, y utilizar satélites y cohetes para facilitar las comunicaciones,pero, entonces, la conciencia de que se aproxima nuestra muerte y de que vendrá seguida por la muerte de especie y la muerte térmica del universo representa un exiguo alivio. Aún así, no nos encontramos en el lugar de aquellos seres humanos que murieron sin siquiera tener la oportunidad de relatar su historia, ni en el de quienes mueren hoy en día y en este mismo instante tras unos minutos desnudos y retorcidos de dolorosa y atemorizada existencia.” Por su parte, Stephen Gould ya había señalado que si se rebobinase la historia de la tierra hasta el Cámbrico, los acontecimientos que dieron origen a nuestra especie quizás no habrían sido los mismos, con lo cual no estaríamos escribiendo en este momento y a lo mejor un miembro de otra especie será la cúspide de la evolución darwiniana en esta época y en este momento..
-I-
LA PERSPECTIVA COSMOLÓGICA DEL SER HUMANO
El universo trasmite información, que es la que reciben nuestros instrumentos, los telescopios en el espacio, la radioastronomía y los extraordinarios telescopios ópticos instalados en la Tierra. Esa información viene en forma de fotones o de otras partículas que obedecen a la mecánica cuántica, que es la física de lo pequeño. Toda esa información está el hombre aprendiendo a conocer y a interpretar y nos dice que la vida está hecha de los mismos componentes que se encuentran en las estrellas, que no hay nada especial ni que nos diferencie de la materia inanimada. En el universo, la materia y la energía son reversibles, como explica la teoría de la relatividad. La materia dio origen a la vida y ésta a la mente y a la consciencia, que quedaron predeterminados a existir tan pronto la evolución siguió el camino de la aparición de sistemas nerviosos cada vez más complejos. Si la materia-energía es capaz de dar origen a un fenómeno tan particular como es la vida, no debería extrañarnos que surjan en cerebros grandes los fenómenos subjetivos o psíquicos.
Si colocamos una roca al lado de un ser humano, a nivel atómico, somos iguales. Subimos un peldaño, a las moléculas y seguimos iguales. En un tercer escalón llegamos a las agrupaciones y asociaciones moleculares y continuamos iguales. Solamente en un cuarto paso, cuando surgen los aminoácidos y las proteínas aparece la diferenciación, para no igualarnos más en los próximos escalones, el del ADN y de la evolución. Pero el basamento físico es el mismo.
Si estamos hechos de lo mismo, entonces las leyes de la física se aplican perfectamente al ser humano y a las rocas y metales que forman el universo conocido.
Bertrand Russell (1956:417), con su acostumbrada precisión conceptual ha señalado: "La Tierra no es el centro del Universo, y, probablemente, el hombre no es su propósito (si es que tiene alguno); por añadidura, "propósito" es un concepto científicamente inútil".
Sin embargo, la vida trae nuevas complejidades, como las de la bioquímica, la biología y la fisiología, todos estos procesos basados en el carbono. La vida, a nivel de unicelulares ha sido enormemente exitosa y prolongada en duración. Permanece así durante 3 mil millones de años, hasta que, por azar y necesidad, se da inicio a los seres multicelulares que se reproducen sexualmente, iniciando el motor de la evolución que ha poblado de millones de especies al planeta y que seguramente nos llevará fuera del planeta para sembrar vida en otros lugares, ya sea voluntaria o involuntariamente.
Ahora, desde que se origina la consciencia humana, la información será transmitida mediante la vida y a esa transmisión es lo que llamamos educación. Enseñar a un ser humano, a un animal o a un robot, es lo mismo: transmitimos información y logramos un cambio en otro ser. La información se transmitió en forma empaquetada en los genes, como señalara acertadamente Carl Sagan, refiriéndose a los unicelulares y hasta los reptiles, para iniciar con los mamíferos una nueva forma de transmisión de conductas mediante la enseñanza o el ejemplo, de manera tal que en nuestra especie ya hay un predominio de conductas aprendidas, que se producen en forma extragenética y como no son hereditarias, hay que repetirlas en cada generación.

Richar Dawkins ha señalado con la firmeza que caracteriza a sus opiniones: “Somos máquinas de supervivencia, vehículos autómatas programados a ciegas con el fin de preservar las egoístas moléculas conocidas con el nombre de genes. Ésta es una realidad que aún me llena de asombro. A pesar de que lo sé desde hace años, me parece que nunca me podré acostumbrar totalmente a la idea”. Por lo demás, Dawkins señala que a la educación le corresponde llenar el vacío que dejó la evolución en cuanto a los valores societarios de nuestra especie.
La educación es un fenómeno antiguo, si por ella entendemos la transmisión obligada de información para la sobrevivencia. De otra manera cada generación tendría que recrear su mundo partiendo casi de cero. No habríamos podido poblar el mundo como lo hemos hecho sin esa educación que no sabemos si está cambiando de alguna manera al ADN de la especie, pero podemos suponerlo, toda vez que gran parte del ADN es desconocido en cuanto a sus funciones..
La novedad evolutiva surge cuando la instrucción se inicia en los mamíferos y especialmente en los primates como nosotros, cuando en un cambio trascendental finalmente se tiene que hacer en forma sistemática, primero a cargo de los padres y luego como responsabilidad delegada en el maestro, el que sabe enseñar, al que le gusta educar. Lo mismo sucede con los cuidados de la salud, donde un porcentaje al parecer similar al de maestros siente el agrado de curar a los demás.
El maestro, el médico, son necesarios en la evolución y por eso surgen tempranamente en la civilización con actividades de tiempo completo, tan importantes como aquellas que ya vienen genéticamente, como el guerrero y el cazador.
Azar y necesidad llevan a un nuevo paso evolutivo: la información almacenada fuera de nuestro cerebro, en las máquinas, que inexorablemente nos llevarán a la inteligencia robotizada, en una creación que será la verdadera inteligencia artificial, que quizás nos reemplace en la tarea de colonizar la galaxia, al menos, ya que el gigantesco universo es demasiado para las fuerzas de una sola y única civilización. Si las máquinas son capaces algún día de auto-replicarse, es decir reproducirse agregando perfeccionamiento en cada generación, darán curso a la nueva evolución, también basada en el azar y la necesidad, con transmisión y replicación de la información, a cargos de máquinas-enseñadoras, quedando exentos de las debilidades de nuestra biología, tan delicada en cuanto a leves cambios del medio. Y quizás, en ese momento y en el lugar adecuado, las máquinas volverán a crear la vida biológica, basada en el ADN. Y volveremos a los maestros humanos cumpliendo su rol no solamente en la educación, sino que como un agente activo de la evolución en la Tierra, como lo son también el médico y el científico.
-II-
LAS GRANDES Y PEQUEÑAS PREGUNTAS QUE HACEMOS LOS FILÓSOFOS
La filosofía es una inquisición sobre el universo, la naturaleza y el hombre y sus creaciones. Este preguntar, que viene desde larga data en nuestra especie, las podemos separar en dos grupos, el de las grandes interrogantes sobre el universo y las no por eso menos importantes, pero para darles un nombre las llamo las pequeñas inquisiciones porque se refieren a nosotros, los seres humanos.
Veamos el primer grupo:
  1. ¿Por qué y para qué existe el universo?
  2. ¿Hay un creador único o son varios?
  3. ¿Para qué un universo tan gigantesco y tan antiguo?
  4. ¿Crece el universo infinitamente o se derrumbará en un Big-crunch para empezar de nuevo, en un eterno renacer?
  5. ¿Para qué existe la vida y para qué en la tierra?
El segundo grupo:
  1. ¿Cuál es el sentido de la vida?
  2. ¿Por qué hay vida consciente?
  3. ¿Para qué estoy vivo/a?
  4. ¿Qué pasará cuando muera?
  5. ¿Hay algún plan divino para la vida?
  6. ¿Hay algún propósito para mi propia vida?
LA BUSQUEDA DE LAS RESPUESTAS
La religión, la ciencia, la filosofía, la ética, buscan respuestas, el problema está en validar las respuestas.
No hay una sola respuesta: son muchas para el mismo tema
La religión necesita la fe, un conocimiento misterioso que no se basa en la razón; la filosofía busca acercarse a la ciencia, pero la ciencia no tiene todas las respuestas, porque cada vez que nos acercamos a una nueva verdad, surgen más cuestiones a las que atender. Por ejemplo, en la moderna cosmología ya conocemos el posible comienzo del actual universo en el Big-bang, pero:
• ¿Y si el universo hubiese tenido ya millones y millones de ciclos? ¿Y si hubiese ciclos en donde el universo entero careciera de vida? ¿Y si en cada uno de los ciclos con vida tenemos la oportunidad de volver a ser? ¿O cada ciclo será absolutamente diferente a los demás, incluyendo una física con leyes distintas a las que conocemos?
• ¿Y si hubiese millones y millones de universos junto al nuestro?
• ¿Y si lo más razonable es que el universo empiece a contraerse y en ese momento el tiempo no dará marcha atrás, sino que contará de nuevo hacia adelante? Lo que fue, será. Y vuelta al ciclo infinito.

Sobre la ética, una de las mentes más brillantes en cuanto a la filosofía de la evolución es sin duda Daniel Dennett (1999:805) quien se ha preocupado del tema de la moral implícita en la biología del ser humano. Señala este autor: “Otra parte de nuestra investigación sobre la naturaleza humana, como una base naturalista que sirva de fundamento a un pensamiento ético, debería comenzar con el hecho indiscutible de que nosotros, seres humanos, somos producto de la evolución, y considerar las limitaciones con las que nacemos y las variaciones existentes entre nosotros que puedan poseer relevancia ética. Mucha gente cree, aparentemente, que la ética se encontraría en graves dificultades si resultase que nosotros, seres humanos, no estamos, como dice la Biblia tan sólo un poco por debajo de los ángeles. Si no somos todos perfecta e igualmente racionales, y perfecta e igualmente maleables por la educación, e igualmente capaces en todos los otros aspectos, entonces nuestras premisas fundamentales de igualdad y perfectibilidad se encuentran en peligro. Si esto fuera verdad, sería demasiado tarde para salvarnos, porque ya conocemos suficientemente las fragilidades y las diferencias humanas como para sostener esta visión”.
LAS RESPUESTAS Y SUS CONDICIONES
• La religión, la ciencia, la filosofía buscan respuestas, el problema está en validar esas respuestas.
• No hay una sola respuesta: son muchas para el mismo tema, porque:
• La religión necesita la fe, un conocimiento misterioso que no se basa en la razón;
• La filosofía busca acercarse a la ciencia
• La ciencia no tiene todas las respuestas

La filosofía, la religión, la ciencia tienen en común que son descripciones del mundo para poder comprenderlo y completar algún el conocimiento humano respecto a las preguntas grandes y pequeñas que hemos formulado más arriba.
El filósofo Edgard Morin ha encerrado una gran verdad desde la neurociencia, cuando señala: el cerebro se ha construido en el mundo y ha reconstruido el mundo a su manera dentro de sí, por lo que el mundo está en nuestro espíritu, que a su vez está en el mundo.
En esta descripción, Morín enlaza la ciencia con la metafísica, sin ninguna problemática filosófica.
LA PERSPECTIVA FILOSÓFICA Y RELIGIOSA DE LA EDUCACIÓN
• La búsqueda de la verdad es un largo camino, es el río de la vida, pero cada cual busca su propio río, en el exterior o en su propio interior, en su experiencia vital
• La verdad tiene mil caras y no sabemos cuáles son verdaderas porque no encontramos la certeza en nuestra búsqueda. Solamente la intuición nos dice cuales el camino, cual es el río y cuál es la verdad
LA BÚSQUEDA TIENE MIL CAMINOS:
• Para algunos está en el amor,
• En la familia,
• En las amistades,
• En el dinero,
• En el poder
• En la fama
• La pregunta fundamental es ¿para qué?

LAS RESPUESTAS DESDE LA INTUICION DE LA RELIGIÓN: LAS RESPUESTAS DESDE EL PASADO:
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece.Y sale el sol, y se pone el sol, y con ansias retorna a su lugar donde vuelve a nacer.El viento va al mediodía, y rodea al norte; va rodeando de continuo, y por sus rodeos vuelve el viento de nuevo hasta completar su ciclo. Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del so”l.
Estas palabras, que nos indican que todo lo que vemos está sujeto a ciclos, se encuentran en el Antiguo Testamento, en el Eclesiastés, Cap. 1.
Por su parte Giordano Bruno señaló: “El tiempo todo lo da y todo lo quita; todo cambia pero nada perece

LA FÍSICA COMO CONSOLACIÓN: LA VOZ DEL AHORA
Einstein (1879-1955) nos enseñó que la materia es igual a la masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado, en la famosa ecuación: E=mc² que todos aprendemos en el colegio pero que no siempre sabemos plenamente entender el profundo significado de esta equivalencia. Lo importante es que nos abre la mente para iniciar el entendimiento del universo. Por su parte, la ley de la conservación de la energía, que es el primer principio de la termodinámica, nos enseña que la energía no puede crearse ni destruirse, tan solo se transforma, como cuando la energía química del petróleo se transforma en calor y movimiento en un automóvil.
Por lo tanto, la física nos dice que en el universo nada desaparece ni muere, solo se transforma, con lo cual la muerte como desaparición total del ser humano es solamente una ilusión de nuestro cerebro. Lo que fue, será, lo que es ha sido.

¿AL FIN, QUE SOMOS?
La religión adivina esta verdad y la ciencia la valida
Somos parte del universo, nuestro cuerpo está hecho de polvo de estrellas que murieron hace miles de millones de años y aquí renacemos, con nuevas estructuras, pero hechos de lo mismo. La naturaleza nos recicla, una y otra vez. Lo que fue, es ahora y será mañana. Es el ciclo eterno de la materia y de la vida, no podemos salir de esta rueda ni de este río.

CONCLUSIONES
La pedagogía se está transformando en parte de la evolución darwiniana desde que apareció la consciencia en nuestra especie. La enseñanza sistemática, ordenada e irreductiblemente compleja nos ha llevado al paso siguiente, que será dejar la enseñanza en manos de las máquinas que seguirán su propio proceso evolutivo y su diseminación por la galaxia. Pero el motor es y será la educación, porque no habrá diferencias entre enseñar a un ser humano o a una máquina capaz de aprender y así continuar la cadena del conocimiento. Pero solamente a una entidad plenamente consciente le interesará conocer sus fines y metas en el tiempo. La evolución está ante nuestros ojos.
El problema actual es que la educación de mala calidad entorpece el desarrollo mental de los afectados, que no pueden integrarse al paso evolutivo de los afortunados que disponen de ella, en cantidad y calidad. Con lo cual no solamente se afecta el progreso intelectual, sino que la misma evolución de nuestra especie, de la cual la educación de calidad es el motor y el maestro es su instrumento.
Referencias
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La Biblia, Antiguo Testamento, Eclesiastés.
Bruno, Giordano (1982) Sobre el infinito universo y los mundos. Aguilar Argentina S.A. de Ediciones, Buenos Aires
Darwin, Charles (1859) On the Origen of Species. John Murray, Albemarle St., London. Version liberada y completa en http://darwin-online.org.uk/pdf/1859_Origin_PC-Virginia-Francis-F373.pdf
Dawkins, Richard (2000): El gen egoísta, Salvat Editores, S.A., 2ª edición, Barcelona, 407 pp.
Dennet, Daniel C. (1999): La peligrosa idea de Darwin. Galaxia Gutenberg, Círculo de lectores, Barcelona, 926 pp.
Hitchens, Cristopher (2008): Dios no es bueno. Ramdon House Mondadori, Barcelona.
Einstein, Albert (1916) Sobre la Teoría de la relatividad. Texto de dominio público, en www.infotematica.com.ar
Monod, Jacques (1971) El azar y la necesidad. Barral Editores, Barcelona, 183 pp.
Morin, Edgard (2006) El método 3.El conocimiento del conocimiento. Cátedra, Madrid.
Russell, Bertrand (1956): El impacto de la ciencia. en: Bertrand Russell, Obras Escogidas. Aguilar, Madrid,

07/12/2011 - Filosofía de la Educación desde una perspectiva evolucionista

Referencia: http://www.filosofiadelaeducacion.cl/articulo-detalle.php?artId=113